En corto: el alquiler es solo una parte de lo que cuesta mudarse juntos. Antes de dormir en la casa nueva hay gastos de entrada (fianza y primer mes), de mudanza, de muebles y electrodomésticos, de altas y de imprevistos. Se pagan casi todos de golpe, así que conviene calcularlos antes de firmar. Con un reparto a medias, el mismo gasto pesa mucho más en el sueldo más bajo. La lista de abajo sirve para ir tachando y para decidir quién paga qué.
Los gastos de entrada: lo primero que se paga
En un alquiler de vivienda, la ley obliga a prestar una fianza de una mensualidad (Ley de Arrendamientos Urbanos, art. 36.1) y no permite exigir por adelantado más de una mensualidad de renta (art. 17.2). Es decir, el primer pago suele ser el primer mes más la fianza: dos mensualidades.
Tampoco deberían cobraros los gastos de gestión inmobiliaria ni de formalización del contrato (art. 20.2). Si os los piden, preguntad por qué y consultadlo con vuestra oficina de consumo antes de pagar.
La lista que nadie cuenta
Marcad lo que os toca y apuntad una cifra aproximada de cada cosa. Los importes dependen de vuestra ciudad y de lo que ya tengáis.
Antes de la mudanza
- Furgoneta, empresa de mudanzas o ayuda de amigos (con gasolina y comida).
- Cajas, cinta, papel de embalar.
- Limpieza de la casa que dejáis, si el contrato os la exige.
- Los días en los que pagáis dos alquileres a la vez, si coinciden.
Para dejar la casa en marcha
- Muebles básicos: cama, colchón, sofá, mesa.
- Electrodomésticos que no vengan incluidos.
- Pequeño menaje: sartenes, vajilla, ropa de cama, toallas.
- Cortinas, bombillas, regletas, cerraduras o cambio de llaves.
- Reparaciones o pintura menores.
Altas y papeles
- Alta o cambio de titular de luz, agua, gas e internet. A veces hay un coste de alta o permanencia.
- Seguro de hogar (hay una guía aparte).
- Empadronamiento: quien vive en España está obligado a inscribirse en el padrón del municipio donde reside habitualmente (Ley 7/1985, art. 15).
- Cambio de domicilio en bancos, seguros, trabajo y tráfico.
Los primeros meses
- Una compra de despensa inicial (aceite, especias, limpieza).
- Imprevistos: algo se rompe, algo falta, algo se encarece.
- Gastos que antes pagaba otra persona, como los suministros de la casa de los padres.
Es normal olvidarse de la mitad. Por eso conviene añadir un margen al total.
Lo que se suma cada mes
Además de la renta, aparecen gastos que quizá no pagabais antes: luz, agua, gas, internet y, a veces, comunidad o basuras. Los suministros con contador son del inquilino (art. 20.4). Los gastos generales del edificio, como la comunidad, solo pueden ir a cargo del inquilino si el contrato lo dice por escrito y fija su importe anual (art. 20.1). Mirad esa cláusula antes de firmar y sumad una estimación de estos gastos a la cuota mensual que ya os salió con el alquiler.
Un ejemplo con números
Una pareja alquila un piso de 1.000 €/mes. La ballena gana 2.800 € netos al mes y el pingüino 1.600 €. Los importes de mudanza, muebles y colchón son un supuesto para el ejemplo, no una media.
| Concepto | Importe |
|---|---|
| Primer mes de alquiler | 1.000 € |
| Fianza (una mensualidad) | 1.000 € |
| Mudanza | 300 € |
| Muebles y electrodomésticos | 1.500 € |
| Margen para imprevistos | 200 € |
| Total de arranque | 4.000 € |
Ahora, dos formas de repartirlo:
| Reparto | Ballena | Pingüino | Cuánto de su sueldo mensual |
|---|---|---|---|
| A medias | 2.000 € | 2.000 € | 71,4 % / 125 % |
| Proporcional (2.800 / 4.400 y 1.600 / 4.400) | 2.545 € | 1.455 € | 90,9 % / 90,9 % |
A medias, el pingüino pone más de lo que gana en un mes. Proporcional, los dos ponen casi lo mismo en relación a su sueldo: el 90,9 %. La suma es 4.000 € en ambos casos (2.000 + 2.000 y 2.545 + 1.455).
Si no hay ahorros suficientes para un total así, ajustad la lista antes de firmar: se pueden comprar cosas de segunda mano, ir equipando la casa poco a poco o retrasar la mudanza.
Qué hacer con lo que compráis
Lo que compráis para la casa se usa entre los dos, pero lo ha pagado uno o lo han pagado los dos en proporciones distintas. Apuntad en una hoja:
- Qué se compró, cuándo y cuánto costó.
- Quién lo pagó, y en qué proporción.
- Qué pasa con ello si uno se va: se lo queda quien lo pagó, se vende y se reparte, o se compensa.
No hace falta que sea una hoja de cálculo complicada: basta una nota con tres columnas. Si ya tenéis un sistema de cuentas pendientes entre los dos, esto va ahí.
Pasos para hacerlo bien
- Antes de firmar, rellenad la lista con una cifra por línea y sumad.
- Decidid el reparto (a medias o proporcional) y de dónde sale el dinero: ahorros de cada uno o cuenta común.
- Separad lo imprescindible de lo que puede esperar tres meses.
- Abrid una nota compartida con las compras grandes.
- Revisad a los dos meses: ¿qué faltaba que no estaba en la lista?
